Image hosted by Photobucket.com

abril 28, 2006

Contradictorio

Es mentira que la verdad es mentira, y esto es tan verdadero como lo libre de la libertad que juega a no tener límites, pero sabe que ella misma es presa de sí.
¿Buscaste luz donde las luces no iluminan, y dejaste que un rayo de oscuridad te mostrara el camino hacia algún lugar donde lo único que se ilumina puede estar en vos?
La libertad es tan libre como la verdad es tan  verdadera; y la mentira es tan mentirosa como la luz que ilumina.
No sé si siempre fue así, pero hoy me siento a salvo diciendo mentiras verdaderas sobre verdades mentirosas, en un rincón oscuro de luces encendidas donde la libertad de mi encierro es tan libre, tan libre, que sabe que está presa.

abril 11, 2006

Sensación

Hace un rato que me desperté, y la verdad es que no recuerdo si fue en enero o febrero, o tal vez en abril que vi por primera vez tu rostro. De lo único que estoy seguro en este momento es que fue un día; no fue un sueño.

Afuera el sol invade cada resquicio de tierra. Adentro una débil sombra intenta fugarse hacia el otro ala de la habitación, y un pequeño hilo de energía golpea constate contra mi rostro pensativo.

Creyendo, sin fe, con esperanza, sin anhelos superficiales, con pocas pero absolutas certezas. Hoy voy a verte, pensé.

Hacía tiempo que no te observaba, en silencio y recostado sobre tu pecho, quizá por eso me resultes un poco extraña. Y no es que no te viera, pero me faltaba mirarte; extrañarme de cada particularidad naturalizada en los días.

Yo allí hundido entre tu piel y tus huesos, y vos me hablabas, y yo debo confesar que no escuchaba. No quería escuchar. Estaba ahí sólo para verte, para recordarte, para inmortalizarte, para satisfacer mi sed de volver a conocerte.

Todo es tan normal aquí despierto, tan perfectamente normal que deja de ser natural. Mientras, la música suena en mis oídos; las guitarras dan notas agudas, marcadas, cortadas a cuchillo. Y yo, entre luces rojas, pienso en vos.